Hace algunos días en la soledad de mi caminar, mientras hacia la cola para recibir el recibo de pagos para el proximo semestre en la universidad, me acorde de un viejo conocido que hacia ya algun
tiempo no veía extrañamente estando a menos de 1 km todos los días, fué así que decidí llamar a Ricardo Rubio, un ex compañero de banda al cual estimo mucho y con el que según los planes emepzaré a compratir más tiempo el proximo año.Pues bien, el motivo de la llamada era simplemente saludarle y saber un poco de su vida desde que no teniamos contacto hasta entonces, pero dadas las circunstancias terminamos encontrandonos en un bar cercano a la Universidad Nacional. Al llegar a aquel sitio me alegro encontrar a Riq (como solemos decirle a Ricardo) junto a Manuel, un compañero de clases suyo, y a pesar del largo tiempo sin vernos fue una agradable y calida bienvenida, cosa que me agrado mucho, aunque ya me llevaba cada uno un par de cervezas de ventaja...
Pasaba el tiempo y las cervezas entraban y salian mientras yaciamos sin zapatos en un patio decorado con posters e imagenes de algunos grupos grupos ochenteros de rock y heavy metal; fue entonces cuando la vimos y ante la expresion "Parce, como me gustaria poder estar al lado de una así". Alta, morena, curvilinea, con traje amarillo y con algo que aun no sabemos por qué nos hace preferirla ante lo que ya conociamos, incluso los que estaban sentados en la mesa a la que llego estaban algo extrañamente más felices de lo que estaria cualquiera en una situacion así. Así es, una espectacular cerveza medio litro que a pesar de tener ya una cerveza en nuestras manos nos hacia querer una como esa. Se nos fue la tarde contemplando esa ceveza y haciendo cuentas imaginarias de cuanto costaria una canasta de ellas, compartiendo anecdotas y mirando al cielo, lentamente se hiba tornando a una tormentosa nube.
Llegaron las 4 de la tarde y Manuel debia ir a trabajar, mientras el se hiba y una empanada llegaba a mi estómago conocí a "Los Sociologos", un particular grupo de personas sin nada mas que una particular amistad. "Los Sociologos" en un principio parecian como cualquier persona que no te conoce, aquel que te saluda y es lo único para lo que se dirije hacia ti, incluso llegaron a confundirme con alguien llamado Silvia ...
La tarde estaba oscura y los bolsillos vacios, y ante la desicion de tomar una unica cerveza o comprar algun tipo de producto destilado del thiner con fines no muy recomendables, dimos tiempo a que llegaran tres personajes más, tres estudiantes más de Sociología que a pesar de llegar tarde no se habian perdido de nada. Finalmente el final del tunel se veia, una botella de sabroson fue la solucion al no haber mejores opciones, habiamos fijado la entrada junto a la cafetería del edificio de Sociologia como punto de encuentro, asi que Riq y yo nos auto elegimos para ir a comprar la bebida, un Sabrosón, ya muy bien conocido por mi camarada acompañante y comprobado por mas de 6 meses que no produce ceguera.
Al llegar a donde se hallaban los demás y habiendonos sentido ya en confianza con nuestro alrededor y el prado humedo, empezó una de las mejores exibiciones de dos de los deportes por exelencia de los jovenes universitarios en Bogotá, el Levantamiento de Copa y el ya bien conocido Lanzamiento de Colilla, y con ellos los dialogos y carcajads que sin haberme envuelto totalmente hacian que no me sintiera como el tipo que puso para la vaca.
Pasaba el tiempo acelerado, cayo la noche y con ella nuestra botella, así que dando un ultimo esfuerzo para escurrir las ultimas monedas de nuestros bolsillos logramos reunir lo suficiente para una nueva botella de lo que aún desconocíamos que sería. Riq y Aleja fueron a por más licor dejandonos a los demás que ya un tanto felices compartiamos un poco nuestras vidas, mientras una pareja de novios se hiba a pelear a otro sitio y un tipo acompañaba a una chica a alejarse disimuladamente de su ex novio, nos quedamos tres tipos hablando a la luz de la luna de lo extraño que es el amor y los grandes exesos con el alcohol cuando el dinero deja de ser preocupacion. 10 minutos más tarde y ante una nueva posible cancion gritada por las cuerdas de mi bajo re aparecieron Alejandro y Natalia, quienes regresaban del baño, y justo tras ellos nuestros colegas que traian consigo Whiskey para continuar la velada.
Volvieron los novios y como ritual para finalizar el año, se destapo la botella y alzamos las copas para brindar por un año que se hiba, un semestre que por fin terminaba, y un último día más en nuestra universidad, tras un enérgico "Salud" empezamos nuevamente a aniquilar nuestras neuronas y a compartir nuestras historias. 15 minutos más pasaron, Samara, su novio Helman y un personaje más de quien no recuerdo su nombre se despidieron y partieron dejando ahora a 6 personas y aún media botella de Whiskey... tras varias canciones dedicadas a la luna y un sin fin de carcajadas se termino la botella y con ella nuestro tiempo, tal vez habiendome despedido mas de 3 veces de cada uno de los que aún quedabamos en pie, llego la hora de partir, y una vez más, le dije adios a un gran amigo.
Cristian, Aleja, Alejo y yo decidimos salir por la calle 26, mientras Riq y Natalia salian por la 30, los animos estaban encendidos y los estomagos dispuestos, gracias al futuro trabajo de alejo en "El Castillo" pudimos continuar la bebienda en ese lugar, unas cuatro rondas de cerveza fueron suficientes para salir satisfechos, contentos y con la cabeza dandonos botes. Seguimos hablando como lo hicimos toda la tarde, conoci un poco más de aquellos con quien por coincidencias de la vida comparti casi 9 horas; hubo tiempo para los consejos, las canciones, las lagrimas, las bromas y para que uno de nosotros trasbocara. En general fue un gran día, conoci cosas que me hacen creer que aun no puedo creer que existan en la universidad, me di cuenta de lo ireal que se puede tornar la vida observando el cielo desde un arbol, pero antes que nada conoci 8 nuevas personas, 8 estudiantes de "La Nacho", un kit de compañeros Sociologos amantes de la cerveza y posiblemente, mis nuevos compañeros de juerga.
Terminó la noche, despues de una larga despedida, Alejo y yo fuimos rumbo a un transmilenio, donde ya no habian risas, voces ni canciones, un final triste pero necesario para bien propio. Ya "La Nacho" estaba lejos y el ultimo día de clases habia llegado, llegamos a la estacion donde nos bajabamos ambos, desperté a mi camarada que yacía dormido, sentado en el piso del bus, y tras un "Parce, que bacano haberlo conocido, Feliz navidad y nos veremos el proximo año, ya sabe que puede contar conmigo para lo que necesite" la larga noche ya por fin se terminaba.
Hay quienes dicen que el alcohol enloquece y mata neuronas, otros que un chorro en la mañana ayuda a concentrarse, algunos más dicen que es tal vez el mejor acompañante de una buena comida. Lo único que puedo constar ante mi excasa experiencia es que el alcohol me hizo saber cuan amigable puede ser la gente y como locamente el destino nos cruza unos con otros; tal vez aquella inesperada serie de sucesos llamada vida no es tan cruel como imagino, creo que tan solo es cosa de saber vivir.










